NUESTRO PROYECTO

El modelo de centro en el que creemos y que debemos construir día a día se fundamenta en diez principios irrenunciables sobre los que se habrán de articular tanto las actuaciones como los documentos programáticos del CEIP Virgen de la Soledad.

a) Educación inclusiva.

Cuyo fin último es identificar y superar las barreras para el aprendizaje y la participación de todo el alumnado y favorecer el progreso educativo de todos y todas, teniendo en cuenta las diferentes capacidades, ritmos y estilos de aprendizaje, motivaciones e intereses, situaciones personales, sociales y económicas, culturales y lingüísticas; sin equiparar diferencia con inferioridad, de manera que todo el alumnado pueda alcanzar el máximo desarrollo posible de sus potencialidades y capacidades personales. (Decreto 85/2018)

 

b) Educación integral.

Los niños y niñas del CEIP Virgen de la Soledad no son contenedores vacíos a la espera de que se les llene hasta el borde de conocimientos y poder así juzgarles por lo mucho o poco que pueden contener. La educación tiene que girar en torno a aprender a aprender y aprender a vivir.

 

c) Educación competencial

Relacionado con lo anterior, debemos lograr una educación que sea realmente competencial, entendiendo por competencia una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones, y otros componentes sociales y de comportamiento que se movilizan conjuntamente para lograr una acción eficaz (OCDE).

 

d)  Educación para la igualdad real

El CEIP Virgen de la Soledad está comprometido con la igualdad real: la coeducación no puede quedarse como mera declaración de intenciones en los distintos documentos programáticos, sino que su consecución efectiva debe constituir el elemento central que guíe todas nuestras actuaciones, con el triple objetivo de concienciar, prevenir y transformar.

 

e) Educación emocional

Entendida desde nuestro centro con un doble enfoque: por un lado, la búsqueda de la emoción en cualquier actuación educativa; por otro, la educación de la inteligencia emocional: la capacidad para conocer y entender qué sentimos y qué sienten los otros, para poder así gestionar y controlar las emociones.

 

f) Educación democrática, participativa y dialógica: en cooperación y para la cooperación.

Construyendo, día a día, una verdadera comunidad de aprendizaje.

 

g) Educación transformadora y compensadora de desigualdades.

Porque, como dijo Nelson Mandela, La educación es el arma más poderosa que podemos usar para cambiar el mundo.

 

h) Educación para la reflexión y espíritu crítico.

Debemos guiar el aprendizaje de nuestro alumnado para enseñarles a discernir, a analizar críticamente la ingente cantidad de informaciones que reciben, a razonar y a no caer en el principio de autoridad (argumentum ad verecundiam).

 

i) Educación ecológica.

Porque los retos del presente y del futuro próximo en materia ecológica nos obligan a ello, debemos contribuir a hacer aflorar la conciencia climática en nuestros niños y niñas.

 

j) Educación vivencial.

Creemos en un aprendizaje a través de la experiencia directa, de ofrecerles herramientas y situaciones con (y en) las cuales aplicar sus conocimientos de manera enriquecedora y memorable.

Última modificación: 14/05/2020 - 10:36